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Actividades Sierra Nevada

Raquetas de nieve

Descripción de la actividad

Las raquetas de nieve son un método de caminar sobre el medio invernal tan antiguo como los primeros pobladores de estas tierras. Básicamente consiste en colocarse en los pies unos aros con un entramado central sobre el que nos apoyamos. Esto permite que, al abarcar una mayor superficie de nieve, nuestro cuerpo no se hunda en la misma.
Actualmente, las raquetas de madera y piel se han sustituido por materiales sintéticos, más ligeros y de mayor resistencia. Su especial diseño aumenta la separación entre las piernas, lo que hace que caminar con ellas precise un corto periodo de adaptación. Con cuatro pequeños consejos evitaremos tropezones inoportunos y agujetas posteriores en los músculos de nuestras piernas, que no sabíamos ni que existían.

Gracias a que con ellas podemos andar sobre la nieve con relativa facilidad, las raquetas nos permiten dar paseos a pie en invierno por espacios que de otro modo nos estarían vetados.

Dónde practicarlo

Las raquetas de nieve no están pensadas para salvar desniveles ni para andar por suelos duros. Por ello las raquetas no son el medio adecuado para realizar ascensiones de alta montaña, ni recorridos que precisen cambios abundantes de suelo.

Los itinerarios para pasear con las raquetas serán relativamente llanos, siempre nevados y fáciles de recorrer. Bosques nevados, profundos valles, caminos o pistas forestales, serán los espacios perfectos para darse un paseo con estas herramientas en los pies que nos permitirán acercarnos a la magia de una naturaleza especialmente hermosa y silenciosa.

Recomendaciones

Las raquetas de nieve no revisten ningún peligro particular, ya que se trata tan sólo de caminar. Las únicas recomendaciones, son las precisas a cualquier actividad que se desarrolle en invierno en la montaña. No salir jamás solo, conocer bien la ruta que se va a seguir y el horario más adecuado.

Por último, debemos recordar que las especiales condiciones climatológicas de la montaña en invierno hacen necesario siempre que se sale a algún sitio, prever la posibilidad de cambios bruscos de tiempo y de frío o viento intenso.

Para disfrutar en la nieve no es necesario esquiar o hacer snow, un trineo puede ser tan emocionante y divertido como cualquier deporte de nieve. No es necesario tener experiencia, simplemente es indispensable un trineo y ganas de divertirse y pasarlo bien. Aquí te ofrecemos una gran selección de los trineos existentes en el mercado, tanto para niños como para mayores, que la diversión no tiene edad.

Escuela de Naturaleza

Descripción de la actividad

Se trata de un programa dirigido a alumnos de educación infantil y primaria.

Se realiza a lo largo de una mañana y consiste en el descubrimiento del entorno natural de la escuela.

Se plantea como pequeñas excursiones cercanas al centro donde, a través de la observación y vivencia de la naturaleza, se trabajan aspectos naturalísticos o problemáticas ambientales.

Las temáticas se deciden con los profesores, adaptándose lo máximo posible a las necesidades del alumno.

Las aulas que ofrecemos son:

  • La vegetación Mediterránea
  • La comarca
  • El roble, la encina y el pino
  • El buen naturalista

Trineos en Sierra Nevada

Qué mejor idea que irse a la nieve el fin de semana y llevarse un trineo, como aquel que utilizaban nuestros abuelos o bisabuelos, para pasarlo en grande con nuestros hijos. A menudo los niños, sobre todo si son de corta edad, se cansan de esquiar, no pueden seguir nuestro ritmo, y lo que se suponía que iba a ser un fin de semana inolvidable, de diversión, se convierte en una pesadilla.

La otra opción es dejarlos en las guarderías de esquí o, simplemente, en casa, al cuidado de algún familiar. Pero hay una solución mucho más sencilla, que os permite disfrutar de la nieve y de vuestro hijo sin que la salida se convierta en un infierno. ¿Se te ocurre algo mejor que un trineo de nieve?

Disfrutar sin peligros

El trineo es ideal. Permite a los niños disfrutar a tope de la nieve, sin cansarse demasiado. Y a los padres, esquiar. El trineo no entraña peligros, lo puede conducir el niño sólo o con más niños, o con un adulto. Contra más personas en el trineo, más divertido. ¡Ah! Y no hay por qué preocuparse. El trineo apenas coge velocidad, debido, justamente, al poco peso que lleva (el niño acostumbra a pesar bien poco y el trineo está hecho de materiales ligeros). Y precisamente como coge poca velocidad, es muy difícil que vuelque.

Los niños se lo pasan en grande deslizándose por las laderas de la montaña. No paran de subir, bajar y de ir de un lado para otro. Los niños más pequeños, de corta edad, que aún no puedan manejar el trasto, pueden ir sentados y los padres podemos tirar de la cuerda del trineo, paseándoles por la nieve, mientras nosotros practicamos un poco de esquí de fondo.

La parte de delante del trineo está como doblada hacia arriba y de allí salen las cuedas que utilizas para controlar el aparato. Lo mejor es utilizar el trineo en laderas de montañas donde no haya árboles, ni piedras que sobresalgan ni demasiada gente, porque corremos �o corren- el peligro de llevárnosla por delante. En las las superficies despejadas es mucho más fácil conducir un trineo. Es aún más divertido cuando se montan varias personas en un mismo trineo. Os podéis tumbar o ir sentados, da lo mismo.

Un poco de historia

Desde que se inventó, el trineo ha cambiado poco: un par de patines unidos transversalmente por una plancha de madera o de acero. Dirigir el trineo es sumamente fácil, tanto que lo puede hacer el niño si ayuda de ningún adulto. Y para hacerlo, el trineo tiene un par de cuerdas que están atadas a la parte delantera y un fuero en la parte posterior.

Y esto de dejarse caer por la montaña cubierta de nieve, recuerda mucho a un deporte llamado �luge�, una modalidad deportiva que ha estado largo tiempo olvidada. Y bastante desconocida por la gente, aunque en 1964 se incluyó ya por primera vez en los Juegos Olímpicos de Invierno.

El trineo lo utilizaban ya los primeros indios americanos para desplazarse cómodamente de un lugar a otro durante el invierno. Nuestros tatarabuelos ya se divertían en invierno lanzándose montaña abajo en trineos de madera. Y hoy en día, tenemos una amplia variedad de trineos en la que escoger. Hay algunos que no necesitan ni trineo, unos plásticos les bastan. La diversión, sea como sea, está asegurada.

Como deporte, al parecer, se inventó en las montañas de Montreal, más o menos a finales del siglo XIX y después, se extendió a los Estados Unidos. AL principio era muy popular, pero poco a poco fue perdiendo terreno a favor del esquí.
Un día en la nieve

El trineo de nieve es una de las formas más divertidas de pasar un día en la nieve. Es apto para toda la familia y la mayoría de pistas de esquí de la Península se puede utilizar. Pero ¡ojo! hay que ir con cuidado para no arrollar a nadie y para que nadie nos arrolle.

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